i.
Credenciales filtradas.
Emails y contraseñas de empleados expuestos en brechas previas o vendidos en mercados
de la red Tor. Causa más común del 60% de incidentes que vemos cada mes.
ii.
Menciones en foros Tor.
Conversaciones sobre tu organización en comunidades criminales: planificación de campañas,
vulnerabilidades discutidas, intereses de actores concretos.
iii.
Accesos a la venta.
VPNs corporativas, paneles de administración o credenciales RDP comercializadas por
brokers de acceso inicial. La antesala de un ransomware.
iv.
Datos de clientes.
Bases de datos con información de tus clientes listadas en marketplaces de datos robados.
Relevante para RGPD y reputación.
v.
Infraestructura expuesta.
Subdominios, IPs y servicios internos mencionados en foros de hacking como objetivos
activos. Información que tu equipo de defensa necesita en su SIEM.
vi.
Documentos confidenciales.
Contratos, nóminas, estrategia empresarial o propiedad intelectual publicados sin
autorización. Casos típicos de filtración interna o vía proveedor.